lunes, 16 de mayo de 2016

¿QUÉ TAL TE VA EN EL AMOR? ¿TE ATREVES A COMPROMETERTE? ¿SIGUES ATORADO CON ALGUIEN DEL PASADO?


Mi pregunta es: ¿Cuánta gente desea volverse a enamorar? Pero la gran pregunta es esta: ¿Cuántos se lo permiten?
¿Qué crees que sea necesario para que puedas enamorarte de nuevo?
¿Será sólo cuestión de encontrar a la persona que cubra los requisitos indispensables para llamar tu atención?

No hay mucho que decir cuando se trata del amor porque cada historia, cada momento es distinto y siempre llegamos a la misma conclusión:
“El amor llega y nos encuentra en el momento justo para cada quien y de la forma en que cada uno lo necesitamos”.  (No siempre coincide con la forma en la que lo queremos).

Sin embargo, vale la pena pensar y reflexionar sobre lo que queremos en la vida, lo que buscamos en otra persona y lo que somos capaces de ofrecer.
A todos nos ha ido como en feria en alguna ocasión y con alguna relación, todos nos hemos llevado entre las patas a alguien y nos han llevado entre las patas también. (Así decimos en México cuando algo sale mal, cuando nos ven la cara, cuando nos llevan al baile. Vaya, cuando nos ven la cara de pendejos) Ja, ja.
La cosa es cómo nos reponemos de esos momentos y con qué actitud continuamos.
No falta el que se vuelve “el monumento al resentido” y sólo busca con quién vengarse (Tache)
Tampoco falta el que se queda con cara de víctima o mártir y queda listo como para colgar su foto de Facebook en una iglesia. Ja, ja. (Tache)
¿Y qué me dicen de los que adoptan el look de  “la mala de la novela” y sólo están buscando a quién calentarle el boiler y el corazón para dejarlos plantados a tres pasos del altar? (Tache)
Tenemos también al que se transforma en “pulga” y lo único que le interesa es vivir brincando de cama en cama. (Tache)
Y así podríamos mencionar mil “taches” o actitudes que no son las más convenientes como para hacer que el amor vuelva a encontrarnos. Sin embargo, siempre vivimos lo que nos toca vivir, lo que necesitamos.
Creo que todos los “taches” son válidos y hasta ricos en su momento.

“Una relación siempre nos va preparando para la siguiente”.

O bien, para lograr ser más feliz cuando llegue la persona indicada para nosotros.
¿Les ha pasado que aún recuerdan a alguna persona del pasado con la que quisieran haber continuado la historia?
De alguna forma, todos nos quedamos con algún recuerdo de alguien y quizás hasta llegamos a idealizarlo.
Creo que lo más interesante es pensar en esto:

¿Qué sucedería si volviera a llegar a nuestra vida una persona con las características de quien no hemos logrado olvidar del todo, con la misma fuerza y la misma magia?

 ¿Seríamos capaces ahora de poder ser felices y hacer feliz a esa persona?

 Las relaciones que hemos vivido nos han dejado el aprendizaje suficiente como para saber valorar, cuidar y alimentar una nueva relación?

 Mucha gente sólo acumula con los años miedos, manías y resistencias. Obviamente, eso hace que cada día se vuelva más difícil  poder abrirse a otra relación.

 ¿En cuál de las categorías que platicamos crees que encajas hoy en tu vida?


 No hay nada más cansado y frustrante que vivir siendo la consecuencia de nuestras propias debilidades.

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Gira FIC Colima


Disfruta del 20 al 29 de mayo, películas al aire libre en el Festival Internacional de Cine ‪#‎FICUNAM‬. Conoce la programación.
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domingo, 15 de mayo de 2016

¿POR QUÉ DEBEMOS ENTREGARNOS CON TODO A UNA RELACIÓN? YO DIGO QUE POR ESTO… ¿Y TÚ?


Mucha gente le tiene miedo a enamorarse, aunque en el fondo es lo que más quisiera. Todos alguna vez hemos sentido el corazón alborotado y mariposas en el estómago por alguien y también hemos padecido de corazón apachurrado y una patada en el estómago de parte de alguien. Ja, ja Sin embargo, cuando estamos enamorados nos sentimos más vivos que nunca, motivados, ilusionados, entusiasmados y por lo mismo, poderosos. Cada experiencia que tenemos en la vida nos va marcando de alguna forma, pero la manera en que nos reponemos a las cosas difíciles es la que nos sigue abriendo nuevos caminos.

Quien se queda con miedos y resentimientos sólo puede seguir abriendo cierres de pantalón. Pero quien se queda con su propio enamoramiento y se da cuenta de cuánto crece al sentir amor, siempre logra abrir más corazones y quedarse para siempre en ellos.

Hay personas que cuando empiezan una relación van, como decimos aquí en México “midiéndole el agua a los camotes” disque para no salir lastimadas. Personalmente creo que eso es un absurdo porque si apareció la persona que te enciende y alborota por dentro y por fuera, no lanzarte con todo es el mayor desperdicio en la vida. Primero porque aunque alguien ajeno a ti te provoque o despierte amor, quien lo siente, disfruta y se transforma con él es uno mismo. Entonces, siempre vale la pena enamorarse. Además, por más entusiasmado que llegue a estar uno por la otra persona, si sientes que te están poniendo a prueba, por lo menos yo abandono la competencia. No me gusta que me traten como a “ratita de laboratorio”. Todos pasamos buenos y malos momentos en el amor, los que nos consideramos intensos, apasionados, cachondos y enamoradizos, siempre somos más susceptibles a salir lastimados, sin embargo, siempre somos personas más felices que los que “creen” vivir controlando sus emociones y sentimientos.

Uno se debe entregar por completo porque la otra persona se lo merece, porque por parte de ambos cuesta superar nuestros miedos, recuerdos, traumas e inseguridades del pasado ¿y qué necesitamos para hacernos más fácil el proceso? un corazón, una emoción, unos brazos y un cuerpo dispuestos a protegernos, a hacernos sentir un calor y un olor nuevo que milagrosamente se vuelva el remedio que nos haga olvidar para volver a creer. Cuando sólo una de las partes se entrega, la otra no olvida sus miedos. Cuando los dos se avientan con todo, la vida toma sentido por sí misma. Esa energía, esa ilusión en dos miradas, esos cuerpos desenfrenados y esa pasión latente hace temblar nuestro mundo y le inyecta alegría a la vida de otros al toparnos cruzando la calle con una sonrisa de oreja a oreja y un semblante descarado de amor y confianza.

Creo que en el lograr soltar el pasado y abrazar el presente radica “la magia de coincidir”, de coincidir con el alma y el corazón de otra persona.

Cuando la otra persona no se entrega por completo, no logra borrarnos tantas historias dolorosas que, sin darnos cuenta, se han quedado en nosotros.
Uno puede entusiasmarse por alguien sin lograr entregarse. Es muy fácil tener sexo con alguien cuando sabes que lo único que van a involucrar es lo que traes del ombligo ´pa abajo. Pero cuando sientes química y atracción por otra persona, quizás todo funcione menos lo que tienes del ombligo ´pa abajo. ¿No les ha pasado? A mi sí. Ja, ja  Sentir algo muy fuerte por la otra persona y desesperarte porque lo único que se te para cuando te vas a la cama es el corazón… #noesdedios  Ja, ja. Entonces, empieza un “mal viaje personal” de pánico y el darle vueltas y vueltas a eso en la cabeza, nos hace que todo vaya empeorando. Si eso te ha llegado a suceder o si justo en este momento andas con estas historias, como amigo te puedo decir una cosa: no te preocupes. Si no se te alborotan al mismo tiempo el corazón y lo que traes debajo del pantalón, entonces esa no es la persona indicada para ti. Pero si te llega a suceder y la otra persona te llena de ternura, de besos, te abraza y te dice: “no importa, ya iremos descubriendo juntos cómo relajarnos y hacernos funcionar perfecto”, seguramente su mirada transparente será la que te haga sentir el orgasmo más grande de tu vida. Y ese orgasmo llegará tan dentro de ti que logrará borrar los miedos que ni siquiera recordabas.

Así que a entregarnos con todo y a ir desencantando “sapos asustados” para convertirlos en los príncipes o princesas que tanto estamos buscando.


"Wichita" en el Teatro Hidalgo

Wichita es una ciudad ubicada en el centro de los Estados Unidos en el estado de Kansas; fuerte industrial y culturalmente, donde también se baila, se baila mucho y se baila bien; y quieren mostrar eso a Colima.

The Wichita Contemporary Dance Theatre, Compañía de Danza Moderna de la Universidad Estatal de Wichita, ofrecerá única función en el Teatro Universitario “Cnel. Pedro Torres Ortiz”; la cita es el 24 de mayo a las 20:30 horas

¿CÓMO ENFRENTAS LOS PROBLEMAS EN TU RELACIÓN DE PAREJA? ¿TIENE QUE VER LA EDAD?


Los que nos atrevemos a establecer una relación de pareja, siempre tendremos problemas que resolver. Y quienes prefieren quedarse solteros… también. Porque lo que todos tenemos que trabajar es la forma en la que nos enfrentarnos a diferentes situaciones, la manera en que logramos seguir avanzando después de cualquier bache ya sea emocional, sentimental, económico, de salud o de cualquier tipo.  Algo básico es no terminar poniéndonos una careta y pretender dejar de sentir. Porque eso es ponerle pausa o alto a la felicidad.

Es un hecho que no enfrentamos de igual forma nuestros problemas de pareja a los 20 años que a los 40 o a los 60. La experiencia siempre va dejando algo en nosotros.

Cuando somos chavos, tendemos a ser mucho más impulsivos, pasionales, dramáticos, orgullosos y hasta rencorosos. Con el paso de los años, con el paso de diferentes amores en nuestra vida, vamos entendiendo que todo funciona mejor cuando aprendemos a guardar un poco de calma. Esta calma puede ser el resultado de un buen manejo de nuestras emociones o de una gran confianza en la vida. Sobre todo a lo segundo es a lo que yo llamo “sabiduría”. Porque quien confía en la vida sabe que todo siempre sucede para aprender algo nuevo o para comprobar que hemos cambiado y hemos crecido. Aprender a superar nuestros problemas nos vuelve más fuertes y más libres. ¡Pero qué trabajo cuesta cuando los sentimientos van de por medio!

En realidad, el sentimiento de amor hacia otra persona nunca es el problema, el amor siempre será un sentimiento perfecto. El gran problema es el miedo que pueda existir en nosotros hacia la pérdida, hacia la soledad.

Cuando somos jóvenes, sufrimos por todo, queremos aferrarnos a cualquier relación por destructiva que esta pueda ser para nosotros. Cuando ya eres más grande, amas quizás más pero ya no te aferras tanto a las personas. Sabes que nada ni nadie te pertenece y que la gente debe estar junta sólo cuando tiene algo bonito que compartir. Pero no confundamos, lo bonito no es sólo lo fácil. Resolver problemas entre dos, luchar por algo juntos, aprender a ceder por amor al otro y doblegar el orgullo son de las cosas más bonitas que pueden conseguirse en una relación. Superar obstáculos de la mano, aprender a ver las lágrimas del otro y descubrir un héroe en ti que quisiera salvarlo de cualquier dolor es algo que se queda en nosotros por siempre. Quizás esta sea la sensación que vuelve silenciosa a mucha gente mayor (viejitos), y que les da un brillo de nostalgia y melancolía a sus ojos.

Unas veces nos toca hacerla de héroes, otras de protegidos, lo importante es, entre dos, poder crear una historia propia.

Pero ¿Y qué sucede cuando hay una gran diferencia de edades entre los dos involucrados en la relación?

No creo que haya reglas fijas para nada ni para nadie. Todos somos diferentes y la vida nos va enseñando a todos en tiempos distintos. Se trata de ser compatibles, del trabajo personal que uno traiga detrás para poder comprender la raíz de los problemas y sobre todo, el regalo oculto que hay en ellos.

Quizás a los que somos más grandes en la relación, nos toca ser más comprensivos o serenos. Digo quizás porque como no hay nada escrito, tal vez nos toque ser los inestables. Y es que con la edad también se ganan responsabilidades que tenemos que aprender a manejar, miedos, inseguridades y frustraciones que tenemos que aprender a superar. Sin embargo, detrás de nuestras intensas y azotadas crisis, también haya cierta serenidad, fuerza y sabiduría que de pronto se vuelven una sonrisa y una aparente actitud irresponsable de “me vale madres”.

Quizás no sea que no te importe lo que suceda, sino que has aprendido que cuando no tienes más soluciones, es mejor soltarlo todo y confiar en que la vida te ayudará a poner todo en su mejor lugar.

La juventud tiene una gran dosis de frescura, locura, aventura, pasión, dolor y belleza que siempre nos inyecta vida.

García Márquez decía que la juventud es la única enfermedad que sólo se cura con los años. Yo más bien creo que es esa bendita enfermedad o virus del que siempre queremos estar contagiados. Porque la perfección está hecha de complementos y armonías, y entre esa ridícula manía de querer conseguir el equilibrio es que nos gastamos nuestras mejores lágrimas y risas.

Creo que la transparencia entre dos personas es la que los lleva a estar juntos, la que les permite leerse cuando uno de los dos por dolor cierra su cuaderno, la que hace posible escuchar el amor detrás de la falsa voz del miedo, pero sobre todo, la que les permite mantener en su mirada ese brillo, esa luz que es el más grande y glorioso faro en la tormenta.

Entonces, ¿que cómo se enfrentan los problemas en una relación?


Con amor, sin miedo y con toda la vida.

"CONCIERTO SINFÓNICO".


La Banda Sinfónica y el Coro de la Universidad de Colima hacen una interesante fusión y te invitan a que goces de una velada inolvidable.
El esfuerzo constante, la dedicación y el amor por la música construyen el mejor de los caminos para lograr una sólida formación musical . Conoce a nuestros talentos, que bajo la dirección del maestro José Antonio Frausto Zamora, ofrecerán un "CONCIERTO SINFÓNICO". 

¡Se presentan en el Foro Pablo Silva García este miércoles 18 de mayo en punto de las 20:00 horas!

¿ESTAREMOS CONFUNDIENDO EL SIGNIFICADO DEL AMOR O EL DE EDAD Y MADUREZ?


Vamos creciendo, ganando edad y nos volvemos más solitarios. El conocer a alguien y establecer una relación sentimental con una persona se vuelve cada vez más esporádico, menos frecuente, más difícil. ¿Es tu caso? ¿A qué se deberá?
¿No se deberá a que vamos volviéndonos rígidos sin darnos cuenta y confundimos el “saber lo que queremos en la vida” con intolerancia? En muchas ocasiones, a esta rigidez la confundimos con “madurez”.
Para fines prácticos y aplicables en nuestra vida, “madurez” debería ser sinónimo de flexibilidad y apertura. Ya que esta es la única forma de poder sobrevivir a los cambios.
Todos vivimos vidas distintas y sin embargo, similares. Lo que marca la gran diferencia en cada uno es cómo esas “experiencias de vida” nos van transformado, la manera en la que vamos enfrentando y superando nuestros momentos más difíciles.
Piensa en uno de tus momentos más difíciles y dolorosos. ¿Lo sientes en el pecho como parte de tu pasado o de tu presente? Eso le va a dar una gran respuesta a muchas cosas en tu vida.
Tendemos a bloquear nuestros sentimientos y emociones cuando no sabemos interpretar el dolor, el sufrimiento.
La cabeza debería ayudarnos a asimilar el aprendizaje que podemos obtener de cada situación y a tener memoria de nuestras “ignorancias” (porque no me gusta llamarles “errores”) para no repetirlas y poder comprender a los demás. Y el corazón debería ayudarnos a seguir sintiendo pasión y emoción en la vida. Sobre todo al saber que con cada experiencia difícil que enfrentamos, podemos lograr conseguir una herramienta nueva para experimentar un mayor estado de felicidad, para poder compartirlo con la gente que más queremos y multiplicarlo.
Sin embargo, creo que en muchas ocasiones nos sucede al revés: la cabeza nos bloquea la pasión y la emoción creyendo que son las causas del sufrimiento, y el corazón recuerda tan sólo nuestras ignorancias, almacenando dolor.
¿Por dónde empezar a cambiar nuestra vida y nuestro mundo?
Decidiendo “volver a sentir”. Descubriendo que podemos volver a experimentar las emociones, sentimientos y sensaciones más maravillosas que hemos vivido sin miedo a obtener el mismo resultado que en el pasado. ¿Por qué? Porque ya hemos aprendido muchas cosas, porque hemos cambiado, porque el recuerdo que debemos conservar es el del aprendizaje en nosotros mismos y eso nos debe dar seguridad y libertad, no lo contrario.
Cada persona que se cruza en nuestra vida nos enseña algo y aprende algo de nosotros. “Todo encuentro casual es una cita”. Nada sucede por accidente. El único error es dejar de sentir. La vida nos está preparando constantemente para una mayor alegría, una mayor expansión del alma y el corazón en la mente y los brazos de otra persona. Porque sí, somos individuos, pero aún con nuestra individualidad, somos animales de pareja. Todo lo compartido siempre se disfruta el doble o pesa la mitad.
Quizás tengas frente a ti a esa persona que te puede hacer feliz y a quien puedas hacer feliz. Quizás la estés dejando ir por tu miedo, por no atreverte a abrirle el corazón y hacerle sentir lo que en realidad sientes por él o ella.
Quien ignora al corazón no puede ver ni reconocer las señales que la vida le pone enfrente para darle un gran mensaje.
Nosotros en el silencio y más allá de nuestros miedos, deseamos. La vida escucha y nos manda regalos. ¡Atrevámonos a abrirlos y a disfrutarlos! Esa es siempre la mejor forma de agradecerlos.
Disfruta lo que tienes hoy.
Si esperas que el amor sea como tú crees que tiene que ser… se te irá de las manos.
Abrámonos a experimentar, a explorar nuevas formas de ver y sentir amor. Las diferencias entre dos personas nunca han sido el problema.
Los problemas básicos son dos:
Pretender que el otro sea diferente a como es
No saber expresar, hacerle sentir amor al otro
Que nuestra madurez sea estar abiertos a descubrir y sobre todo, a “hacer sentir”.
Somos seres humanos. Lo que necesitamos de nuestra pareja es sabernos queridos, amados y deseados.
Después de eso, todo es posible con amor.


Palomazo! trae para ti ha "Jin Rock"


Palomazo te presenta a Jin Rock. 

Conformado por Jin, Plinio y Julio, Jin Rock ofrecerá una noche de covers cargados de rock clásico, rock alternativo y heavy metal. 

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Te esperamos en Palomazo el próximo Viernes 20 de mayo a las 8:00 pm, Foro Pablo Silva García.

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